Fotografía: Eva Viera-Yala Liyun.
Parásito, la nueva producción de la compañía de artes escénicas l’ayapampa, que se estrenará los próximos 1 y 2 de octubre en la Sala La Usina de Madrid, dentro de la programación de la XII Muestra de Creación Escénica Surge Madrid en Otoño. Una propuesta que se acerca a la crisis habitacional no desde la estadística ni el discurso político, sino desde el cuerpo, el espacio y la experiencia cotidiana de quienes intentan sostener una vida en ciudades cada vez más inaccesibles.
La compañía l’ayapampa lleva a la Muestra Surge Madrid en Otoño una alegoría sobre la crisis de la vivienda y la expulsión urbana: Parásito.
La propuesta escénica sitúa al espectador en una habitación mínima, un lugar que poco a poco deja de ser refugio para convertirse en una trampa. Allí, una persona trata de conservar su identidad mientras las condiciones materiales de su existencia se estrechan hasta volverse asfixiantes. Lo que comienza siendo un cuarto termina revelándose como el retrato de una ciudad entera.
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Con autoría y dirección de Dave Aidan, Parásito nace de un texto finalista de la segunda edición del Certamen ARREL de dramaturgia breve para autores emergentes organizado por la compañía valenciana Orfe Teatre y posteriormente incluido en la publicación Raíces escénicas / Arrels escèniques. Vol. I. Antes de su llegada a Madrid, la pieza formó parte de las lecturas dramatizadas del Festival MUTIS de Barcelona, donde comenzó a medir su capacidad para dialogar con una preocupación compartida por toda una generación.
Lejos de plantear una lectura moral sobre la precariedad, la obra se pregunta qué ocurre cuando habitar un lugar deja de ser un derecho asumido para convertirse en un privilegio. Entre imágenes cargadas de simbolismo, humor incómodo y resistencia cotidiana, Parásito explora el agotamiento, la soledad y la incertidumbre de quienes ven cómo la posibilidad de construir un futuro se aleja cada vez más.
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“Lo mejor es eliminar la fuente.
¡FUMIGAR!”
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Sobre el escenario estarán Ángel Vigara, Ahinsa Theresse y Susan Ceruzzi, acompañados por un equipo artístico habitual de la casa. Cori Bustamante firma el diseño de iluminación, Ana Correcher y Dave Aidan la escenografía y el vestuario, mientras que Yala Liyun desarrolla el espacio sonoro de una pieza donde la atmósfera se convierte en parte esencial del relato. Actualmente, el montaje culmina su proceso de creación en residencia artística en el Espai Rambleta de València.
Más que hablar sobre vivienda, Parásito habla de permanencia. De la dificultad de quedarse. De la erosión silenciosa que produce vivir al límite. Y de la obstinación de seguir imaginando un lugar propio incluso cuando todo parece diseñado para expulsarte.
Sinopsis Un zulo. Una caja de zapatos. Una caja de cerillas. Una habitación de 2 metros cuadrados. En un espacio mínimo y asfixiante, un ser marginado por la sociedad intenta sostener su propia existencia mientras la ciudad lo devora lentamente. Parásito es una alegoría de la precariedad vital que atraviesa a gran parte de la juventud, atrapada entre la crisis de la vivienda, la inestabilidad económica y la soledad que produce un sistema que nos expulsa y nos responsabiliza de nuestra propia supervivencia. ¿Qué queda de una persona cuando el hogar se convierte en una trinchera y la ciudad en un organismo que nos expulsa? Fotografía principal de la artista Eva Viera, fruto de las actividades transversas que acompañan la Muestra.


